Somos lo que exploramos, lo que experimentamos y vivimos. Pero también lo que contamos.
Somos lo que exploramos, lo que experimentamos y vivimos. Pero también lo que contamos.

«Cuidar»

En ocasiones vamos por la vida a una velocidad de vértigo tal, que en ocasiones nos pasamos de frenada. No siempre es algo premeditado, pero no podemos evitar hacernos daño, he incluso hacer daño a los que nos rodean. Cuando nos vemos en esa situación tenemos dos opciones: vivir con ello a cuestas para siempre, o ponerle una solución. Esto último no siempre resulta fácil… pero la experiencia me dice que aún así es la mejor opción.
Con o sin velocidad, encontramos cada día personas increíbles, que nos inspiran, que nos descubren y conectan con ideas, con mundos, con aquello que nos despierta de una patada y nos transporta al origen de todo, a lo que nos define, a nuestra congregación. Es necesario cuidar estas personas. No podemos permitirnos el lujo de pasarnos de frenada. De vez en cuando no está mal. Hay viajes que son alucinantes y la sensación de vértigo engancha.. pero corremos el riesgo de dejarnos por el camino los pequeños detalles que realmente alimentan y conforman nuestra vida. Nuestra manera de ser, nuestra inspiración y nuestra pasión.
«Cuidar» algo tan sencillo y tan difícil.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: